Boletín de Prensa
Megamisión
2007:
Movimiento de Fe en Semana Santa.
14 años de brindar ayuda en servicios de salud,
educación, nutrición y evangelización
México,
D. F. a 31 de marzo de 2007. Megamisiones nace en 1986, gracias a la
iniciativa de Juventud y Familia Misionera. Es un movimiento formado
por jóvenes y familias que buscan acercar a la gente al bautismo, a
regularizar sus matrimonios o acercarlos a la confesión y a la eucaristía.
Además, acompañan esta labor con programas de nutrición, educación y
salud, contribuyendo al desarrollo de la sociedad.
Juventud Misionera nació en octubre de 1986 cuando un grupo
de 100 jóvenes católicos organizaron una misión de evangelización en
la población de Cotija de la Paz, Michoacán. A partir de esa fecha se
han organizado misiones en comunidades rurales con jóvenes provenientes
de otros países de América y Europa. En 1996, nuevamente en Cotija de
la Paz, un grupo de médicos provenientes de Estados Unidos y México
realizaron las primeras misiones médicas.
Juventud y Familia Misionera al día de hoy ha:
- Visitado más de 20,000 localidades en 30 países.
- Llamado a la puerta de más de 7 millones de hogares para
predicar el Evangelio.
- Brindado cerca de 50 mil consultas médicas y más de mil
intervenciones quirúrgicas gratuitas.
Juventud y Familia Misionera está organizado bajo una Coordinación
Nacional, con sede en la Ciudad de México. Se divide en cinco
ramas:
- Familia Misionera
- Juventud Misionera masculina
- Juventud Misionera femenina
- Color misionero (niñas)
- Fuego Misionero (niños)
Cada rama tiene Directores locales, en las diversas
ciudades en las que realiza su acción misionera. Los directores locales
se responsabilizan, a su vez, de los Responsables de unidad,
que dirigen cada grupo o equipo de misioneros. Estas unidades se dirigen
a cada localidad para llevar a cabo la evangelización durante Semana
Santa y buscan dar seguimiento durante el año con visitas periódicas
y contactos telefónicos con los habitantes de las comunidades.
Juventud y Familia misionera lleva este mensaje con la palabra
y con el testimonio. Con la palabra, invitando a que en las familias
exista la reconciliación, el acercamiento entre padres e hijos, el perdón.
Con el testimonio, con la escucha de las necesidades espirituales y
humanas, con la alegría en el servicio a los demás, con la donación
generosa de sí mismos durante esos días que en otras circunstancias
se dedicarían al descanso y a la recreación.
Juan Pablo II nos recordaba ese compromiso de amor al que todos
estamos llamados: "No os olvidéis de las necesidades de vuestros
países. Escuchad el grito de los pobres y los oprimidos en los países
y los continentes de los que venís".
Así, la Megamisión 2007 se llevará a cabo en las zonas menos
favorecidas del país con la única misión de amar, tal y como Jesús lo
predicó, sin juzgar, sin discriminar, sin recibir nada a cambio, contribuyendo
a la ardua tarea de, lograr un mundo de amor y justicia.
Fotografías, videos, información y testimonios en:
www.demisiones.com